acompaña tibiamente un sol en agonìa
la rama hace su parte, como mano de otro mundo
cualquiera dirìa que no
que no es posible
cierro los ojos,
al menos uno
y navego nomàs
navego
... se arrullan en el cordòn de la vereda que les venga bien. Viajan, se olvidan, se pierden. y despues de un tiempo vuelven
cada adoquin un camino que no recorriste, una opciòn que no elegiste, un sueño que no tuviste...
prefiero el pasto
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