
no alcanza con la sopa
las manzanas
ni el pollo recièn hecho
ni la pizza
hay un hambre que se aloja en otra parte
va por la cabeza
se unde en la garganta
tropezando corazòn y vientre
baja hasta las piernas
que inquietas se cruzan por las calles de esta baldosa a la que llamo mundo
miro mis pies quietitos, apretados para no invadir baldosas ajenas, mundos ajenos
carcajadas nacen desde mis dedos
suben hasta mi frente
una magia se apodera de mi lìmite
el hambre universal se ha despertado
no es la primera vez
ya lo he vivido
dejo que muerda, mastique, trague
disfruto cada bocado
me pierdo en ese hambre que me avisa
me recuerda
me despierta
No hay comentarios:
Publicar un comentario